¡Hola amiguitos del Rey. ¿Verdad que no se acabó el Mundo!? Se los dije varias veces: El temor que muchos tenían no los dejaba pensar con claridad. Ni hablar, otro "Fin del mundo" que no pasa. Y qué tan egoísta, absurda, egocéntrica e infantil es la gente, por esa forzada y tonta propagación respecto al: "Exterminio de la humanidad" ¡Puff! Sería mejor aceptar que la mayoría de las desgracias han sido a causa de nuestros propios actos. Pero lejos de eso condenamos duramente a todas las demás formas de vida simplemente por capricho e ignorancia. De cualquier modo la vida seguirá su ritmo, aún sin estar nosotros. Como ha ocurrido otras veces antes, en este mismo pedazo de tierra. Porque nos guste o no, debemos ser más humildes y aceptar con dignidad las demás especies, de igual modo la responsabilidad de nuestros actos. Por ello no andemos de llorones insinuando que "todo terminará" Temo decir que causamos pena y risa. Recuerden que la vida sigue, y no somos nadie para suponer el día ni la hora; eso creo NO debería corresponder a nosotros saberlo. Como puede ser hoy el fin, dentro de unos minutos, tal vez en unos cuantos segundos, en seis meses quizá, o chance pasen hasta otros cinco años, quizá 10 o 15, que sé yo... No hay certeza de cuándo Dios vendrá a cobrarnos los impuestos de nuestras malas acciones. A no ser que de verdad sí aceptemos vivir como Él lo manda, para que así nos despojemos ya de estar angustiándonos con la mentada incertidumbre del fin de los tiempos. Lo más recomendable por el momento sería arreglar nuestra vida y predicarle a la gente que se está perdiendo, antes que a todos nos caiga la voladora. En lo personal no me preocupa que el Mundo termine mañana, sino que ¡Me da miedo que continúe igual. Dice un dicho popular "el que nada debe, nada teme." sin embargo, siento que esa frase está algo fuera de contexto ( hablando bíblicamente ) Ya que aún viviendo toda una vida, no terminaríamos de pagar lo que Dios hizo por cada uno de nosotros. Cambiando la plática, si creyeron que mis temas anteriores, fueron fuertes... Les invito entonces a leer este otro. Y prepárense a conocer otra más de las tristes vivencias que pasé allá en H.Q, también una de las más polémicas experiencias que tuve en aquel lugar. Momentos que siempre tengo presentes en donde tuve que tomar decisiones por demás crueles, que hasta hoy día no sé si hayan sido las correctas. Pero mejor dejen les cuento para que me entiendan :
El instituto H.Q, sin duda un lugar muy bello, transmite además de todo mucha seguridad al espíritu de quien haya estado en aquel sitio. Se encuentra muy cerca de la naturaleza, pasar unos días ahí es como divagar en la insondable tranquilidad que acompaña la buena virtud llamada paciencia, los problemas que uno tenga en su vida... Ahí dejan de serlo, convirtiéndose en pequeños obstáculos fáciles de superar, incluso a pesar de la mala reputación que ha caracterizado a H.Q. Todavía me parece increíble que la presencia de Dios se pose en ese lugar. No cabe duda que él sigue siendo bueno con nosotros, su inmensa bondad nos trata con suma ternura, noble cualidad que nos regala. ¿Se acuerdan de Ulises..? Se fue quien sabe a donde; tal vez no soportó los tratos que Don Kwaild le daba, al igual que sus regaños. Era un tipo muy engreído. ¡Creerán que se ofendió cierta ocasión, sólo por haberle hablado de "Tú" Pues me dijo: ¡Usted y yo no somos iguales! Pobre compa... El día que salga de veras a evengelizar a las calles, no solamente lo van a tutear, sino también a lastimar. Luego de ocho años lo remplazó otro co-pastor, su nombre Natanael.
Muchos de aquellos días en donde por lo regular solíamos platicar, sobre todo con tan desmedida heterodoxia. Y que de vez en cuando teníamos la costumbre de contarnos uno que otro chiste grosero ( Por no mencionar antes que muchas de esas veces, ya Natanael estaría muy cerca escuchando todo el relajo que hacíamos ): Fue entonces cuando a uno de ellos se le salió una palabra que es por demás vulgar. Diciéndome algo como: Jajajajajaja, tienes el cu * * bien peludo.
En ese preciso momento el Nata irrumpe en los dormitorio diciéndole a mi contemporáneo: ¿¡Y con esa boca te paras en el púlpito?! La risa del estudiante menguó lentamente. Todo parecía indicar que el nuevo co-pastor del instituto H.Q.. no se andaba con rodeos. Pero finalmente Natanael también cayó en el descuido, ya que había ahí unos cuatro perritos callejeros que se deleitaban paseando confiadamente dentro de las instalaciones; también el Nata tenía sus dos perros 'Pastor Alemán' quien por cierto los traía bien bañaditos y cuidaditos. Así que para no hacerles tan cansado el cuento, aunque lejos de ser un cuento, fue la más cruda realidad de lo que les estoy platicando. Resulta que una ocasión los caninos ( todos ) incluyendo los dos finos perros del Natanael, se dieron más que un banquetazo con las nueve gallinas regorditas que él estaba criando para casos de extrema urgencia cuando no hubiera qué comer en H.Q, pero lamentablemente fueron otros los afortunados, es decir, los cuatro callejeros y los otros dos alemanes del co-pastor.
Al llegar el Nata de la tienda, el coraje que hizo le cegó completamente. Y digo que lo cegó, pues nos ordenó a todos ahorcar a los perros. Queríamos a los canes; sí, pero también no velamos por ellos, y es que a cada uno de nosotros se nos había asignado ya un trabajo que hacer. Enseguida Natanael mandó a buscar lazos y alambres que sirvieran para ahorcar a los animalitos, en los tres árboles que adornaban aquel precioso lugar : 1 ) - El del camino al Oratorio, 2 ) - El de atrás de los comedores, y por último... El que estaba enfrente de las viviendas que rodeaban el gran Instituto Teológico H.Q. Caray ¡¿Qué clase de ejemplo estaríamos dando ese día nosotros a los vecinos como supuestos ministros del evangelio?!
Pero no obedecer al "hermano" Natanael implicaba por consecuencia la pronta y segura expulsión del recinto, al igual que ver nuestro reconocimiento Teológico volar de nuestras manos ( Por no mencionar el imponente e implacable carácter del Nata ) Yo me escondí un rato, con franqueza no deseaba ver tal horror. Cuando el Copastor se fue a su aposento a ver televisión, me fue imposible no contemplar aquellas macabras escenas. ¿Pero saben qué fue lo peor? ¡Había niños ahí...Viendo semejantes atrocidades! Con el debido respeto que le tengo a H.Q, a Don Kwaild, e incluso al Nata, si yo hubiera tenido el poder de castigar a Natanael en ese momento: Ordenaría enseguida que lo colgaran de los huevos desde su balcón. ( Pero lástima que el hubiera no existe )
La diabólica manifestación espiritual que se estaba generando aquel día, dudábase mucho que se tratara algo de parte de Dios, lo grave del asunto era que nos estaba afectando a todos, al igual que distorsionando el equilibrio entre lo que realmente significaba justicia y castigo. En el momento que me encontraba completamente bloqueado por tales acontecimientos, sucede lo increíble... uno de los perros revive del ahorcamiento. Habría sido mejor que a la primera muriera, me impresionó demasiado el aspecto de la perrita, sus ojos vidriosos, llenos de sangre, así como su letargo y decadente andar, hizo que sólo pasara por mi cabeza un sólo objetivo - Rematarla. Otras cosas me pasaron por la mente en ese instante, tales como - El pecado y la rebeldía deben ser exterminados, y otros pensamientos más me venían también diciendo ¿Acaso unos simples animales tendrán conciencia en cuanto a conocer el significado del pecado o la desobediencia? Tratando de ser aún más coherente, no podemos esperar que una bestia entienda el concepto de la propiedad privada ( a menos claro que pueda ser adiestrada ). Pero un hombre, por estúpido que sea, de inmediato lo entiende. Volviendo con la perrita, no podía sostenerse, su aspecto me inspiraba únicamente un cruel pero ( según yo ): Piadoso desenlace, es decir... Evitar que siguiera sufriendo.
Al llegar el Nata de la tienda, el coraje que hizo le cegó completamente. Y digo que lo cegó, pues nos ordenó a todos ahorcar a los perros. Queríamos a los canes; sí, pero también no velamos por ellos, y es que a cada uno de nosotros se nos había asignado ya un trabajo que hacer. Enseguida Natanael mandó a buscar lazos y alambres que sirvieran para ahorcar a los animalitos, en los tres árboles que adornaban aquel precioso lugar : 1 ) - El del camino al Oratorio, 2 ) - El de atrás de los comedores, y por último... El que estaba enfrente de las viviendas que rodeaban el gran Instituto Teológico H.Q. Caray ¡¿Qué clase de ejemplo estaríamos dando ese día nosotros a los vecinos como supuestos ministros del evangelio?!
Pero no obedecer al "hermano" Natanael implicaba por consecuencia la pronta y segura expulsión del recinto, al igual que ver nuestro reconocimiento Teológico volar de nuestras manos ( Por no mencionar el imponente e implacable carácter del Nata ) Yo me escondí un rato, con franqueza no deseaba ver tal horror. Cuando el Copastor se fue a su aposento a ver televisión, me fue imposible no contemplar aquellas macabras escenas. ¿Pero saben qué fue lo peor? ¡Había niños ahí...Viendo semejantes atrocidades! Con el debido respeto que le tengo a H.Q, a Don Kwaild, e incluso al Nata, si yo hubiera tenido el poder de castigar a Natanael en ese momento: Ordenaría enseguida que lo colgaran de los huevos desde su balcón. ( Pero lástima que el hubiera no existe )
La diabólica manifestación espiritual que se estaba generando aquel día, dudábase mucho que se tratara algo de parte de Dios, lo grave del asunto era que nos estaba afectando a todos, al igual que distorsionando el equilibrio entre lo que realmente significaba justicia y castigo. En el momento que me encontraba completamente bloqueado por tales acontecimientos, sucede lo increíble... uno de los perros revive del ahorcamiento. Habría sido mejor que a la primera muriera, me impresionó demasiado el aspecto de la perrita, sus ojos vidriosos, llenos de sangre, así como su letargo y decadente andar, hizo que sólo pasara por mi cabeza un sólo objetivo - Rematarla. Otras cosas me pasaron por la mente en ese instante, tales como - El pecado y la rebeldía deben ser exterminados, y otros pensamientos más me venían también diciendo ¿Acaso unos simples animales tendrán conciencia en cuanto a conocer el significado del pecado o la desobediencia? Tratando de ser aún más coherente, no podemos esperar que una bestia entienda el concepto de la propiedad privada ( a menos claro que pueda ser adiestrada ). Pero un hombre, por estúpido que sea, de inmediato lo entiende. Volviendo con la perrita, no podía sostenerse, su aspecto me inspiraba únicamente un cruel pero ( según yo ): Piadoso desenlace, es decir... Evitar que siguiera sufriendo.
Mi otro compañero con quien me tocó trabajar ese día fue compasivo, aunque finalmente me acusaría de no haber terminado con la vida del infortunado animal. Por breves segundos juraría haber sentido lo que tal vez experimentaron los hebreos cuando tenían que enterrar la espada en el estómago de aquellos niños de escasos tres años. Aclaro - No quiero decir que Dios sea injusto, ¡No,no! Nada de eso, considero que fue un tanto difícil para aquellos guerreros llevar a cabo la orden que sin duda venía directamente de Dios, y tampoco pretendo con esta ilustración bíblica, justificar lo que hice, de ninguna manera. Paso seguido - Tomé una enorme roca y se la aventé fuertemente a la perrita ocasionándole una terrible muerte. Por un momento pensé que obré bien, sentí que fue lo más humano que podía hacer. Posteriormente Natanael nos predicó en la mañana algo referente a lo sucedido el día anterior, con breves palabras nos dijo a todos :
"Lo que pasó no fue para nada agradable; yo no quise hacerlo. ¡Desearía podido haber ignorado todo y dejarlo pasar, pero no pude. Fue algo por demás lamentable, pero así son las cosas... Sobrevivimos, proveemos seguridad a los demás, ¡Procuramos traer de vuelta la civilización a este mundo. Somos, si cabe añadir, los evangelizadores. Pero sin reglas no podemos. De hecho, son estas mismas las que hacen que funcione todo. Sé que no es sencillo, pero siempre hay trabajo, y siempre hay un costo. Y aquí, si alguien trata de evitar eso, si alguien trata de tomar un atajo, incluso tratándose de un animal... Entonces se gana también su merecido. Espero sinceramente que todo lo acontecido sirva para recordarles que las reglas importan. Ojalá que todos hayamos hoy aprendido algo valioso, porque nunca más quiero tener que volver hacer lo que hice. En conclusión... Lo que vieron ayer deberá enseñarles a saber que Dios puede ser tan severo cómo no se lo pueden llegar a imaginar, ni en sus más locos sueños. Y a su vez, vean las consecuencias de lo que puede pasar cuando desobedecemos al Señor. Esperando que lo guarden en su corazón y que les sirva de experiencia a todos." ¡Pero qué buena prédica!
"Lo que pasó no fue para nada agradable; yo no quise hacerlo. ¡Desearía podido haber ignorado todo y dejarlo pasar, pero no pude. Fue algo por demás lamentable, pero así son las cosas... Sobrevivimos, proveemos seguridad a los demás, ¡Procuramos traer de vuelta la civilización a este mundo. Somos, si cabe añadir, los evangelizadores. Pero sin reglas no podemos. De hecho, son estas mismas las que hacen que funcione todo. Sé que no es sencillo, pero siempre hay trabajo, y siempre hay un costo. Y aquí, si alguien trata de evitar eso, si alguien trata de tomar un atajo, incluso tratándose de un animal... Entonces se gana también su merecido. Espero sinceramente que todo lo acontecido sirva para recordarles que las reglas importan. Ojalá que todos hayamos hoy aprendido algo valioso, porque nunca más quiero tener que volver hacer lo que hice. En conclusión... Lo que vieron ayer deberá enseñarles a saber que Dios puede ser tan severo cómo no se lo pueden llegar a imaginar, ni en sus más locos sueños. Y a su vez, vean las consecuencias de lo que puede pasar cuando desobedecemos al Señor. Esperando que lo guarden en su corazón y que les sirva de experiencia a todos." ¡Pero qué buena prédica!
Por otro lado cualquiera diría que mi tema nada tiene que ver con esta otra vivencia, la cual estoy casi por concluir, solamente diré algo en lo que respecta al texto de Mateo 17: 24 al 27.
De antemano Jesús estaba más que enterado de la corrupción que se vivía en aquellos tiempos, o como dijera Jota.Jota... Algo menciona en su primer tomo de Troya ) declarando que Judas instó a Jesús a pelear y así levantarse en armas tal cual líder dispuesto a defender su pueblo, por tal razón ( según él ) Lo obligaría a proceder de algún modo a luchar, es decir - Pretendió ayudarlo, y lo que es peor... Trató de pensar por él. De manera que muy seguramente Judas pudo haber dicho algo como esto - "Cuando el Maestro se de cuenta en verdad del peligro, entonces tendrá qué hacer uso de todo su poder, para que solamente así se sienta forzado a liberarnos del yugo Romano. Lamentablemente tarde, Judas entendió que el reino de Cristo se tiene que vivir en el corazón y en el espíritu, Mateo 27:3 al 5 De tal forma que aún a pesar de la escasa justicia que continuamente vivimos todos sobre la Tierra, Jesús nos ayuda a cumplir nuestras responsabilidades a sabiendas de las preferencias que se le tiene a la gente rica, y cumplir así de alguna manera con el sistema que imperaba y que desgraciadamente sigue imperando en nuestros días, me refiero a la falta de igualdad y equitatividad.
Imagino que con Natanael pasó algo similar a lo de Judas, al parecer creyó que a través de un acto semejante podía disfrazar su enorme error. Cómo? Pues tratando de que por medio de esa breve predicación además de efectiva, pudiera según él - ENCUBRIR SU ABERRANTE FALLA, es decir - Parece ser que el Nata seguía empeñado en no reconocer que haber ordenado matar a esos perros, fue algo NO de Dios; es más... Juraría que el Natanael tiene cierta semejanza muy parecida a la del Judas - es decir - Fue llamado por Jesús; no obstante edificó sobre sus propias ideas, o sea, sobre conceptos extraños y no sobre los de Dios. Al menos Judas tuvo remordimiento cuando devolvió las 30 monedas de plata, a diferencia del Nata que no se inmutó por haber mandado estrangular a los perros, y menos se dolió al haber dado semejante orden. Los grandes eruditos que quizá estén leyéndome ( si es que de pura miércoles lo hacen ) Seguramente dirán: ¿Y éste quién se cree para comparar a Jesús con un perro? Es obvio que los sentimientos encontrados al haber conspirado en la muerte de un gran hombre, no serán nunca igual a los que se puedan sentir por matar a un triste perro, estoy de acuerdo con eso, pero...
Es necesario contemplar algo muy importante... Dios en un principio dijo que SEÑOREÁRAMOS sobre los animales, no que los torturásemos. Al menos por haber sido creados antes que nosotros, deberíamos tenerles respeto y aprender a convivir con ellos. Volviendo al punto ¿Si alcanzamos a ver la diferencia? Porque señorear no significa : "Hago de ti lo que se me venga en gana, al fin y al cabo que soy tu dueño". No. No es así. Señorear significa algo completamente distinto a lo anterior dicho, porqué su connotación al menos en el hebreo, abarca más que el simple hecho de gobernar o de ser simplemente un dictador. Señorear es educar por principio de cuentas, es igualdad e imparcialidad, es humanidad así como de piedad, en una palabra ¡Es responsabilidad! Es también saber dar el golpe definitivo para privar de la vida a un ser vivo cuando sea indefectiblemente necesario; aunque creo que lo último dicho, ya no corresponde a nosotros llevarlo a cabo, Dios es el único que puede tomar esa decisión. Yo espero que nunca te obliguen hacer algo semejante.
Independientemente de que haya razas más agresivas, considero que las únicas criaturas que han evolucionado lo suficiente como para transmitir el amor puro y sincero: Son los perros. Tengo tantas ganas de despertar y ya no pensar más en mi crimen. De despertar y no ver decenas de casos de perros maltratados, torturados, humillados, abandonados, en adopción, en antirrábicos, asesinados. De despertar, salir y no ver más en la esquina de mi casa ( que para mi mala suerte es el mercado municipal ): a los perros comiendo basura, mientras que son corridos a palos, con un cuchillo, agua hirviendo, o con lo que sea, por la gente. De despertar y no tener que molestar y mendigar más, que me ayuden con tortillas para mis tres perritos, que ya no tenga que pedir préstamos para darles de comer, y que los demás perros de allá afuera se hayan ido ya en adopción a una buena familia responsable, que compartirá los años que le queden de vida con su nuevo integrante, y que sea tratado como tal. De despertar y saber que el Presidente o la Presidenta de la República se ha pronunciado a favor de los animales, y que ha presentado una iniciativa de ley donde se proponga tipificar como delito federal, y grave, el maltrato a los animales. Prohibir en todo el país las corridas de Toros, las peleas de Gallos y de Perros. Construir clínicas veterinarias gratuitas, y por supuesto, desaparecer los malditos y odiosos antirrábicos, y mejor convertirlos en albergues temporales, manejados por verdaderos animalistas. Sobre todo, hacer que, por decreto, las campañas de esterilización gratuitas sean de manera constante, permanente y obligatoria.
De antemano Jesús estaba más que enterado de la corrupción que se vivía en aquellos tiempos, o como dijera Jota.Jota... Algo menciona en su primer tomo de Troya ) declarando que Judas instó a Jesús a pelear y así levantarse en armas tal cual líder dispuesto a defender su pueblo, por tal razón ( según él ) Lo obligaría a proceder de algún modo a luchar, es decir - Pretendió ayudarlo, y lo que es peor... Trató de pensar por él. De manera que muy seguramente Judas pudo haber dicho algo como esto - "Cuando el Maestro se de cuenta en verdad del peligro, entonces tendrá qué hacer uso de todo su poder, para que solamente así se sienta forzado a liberarnos del yugo Romano. Lamentablemente tarde, Judas entendió que el reino de Cristo se tiene que vivir en el corazón y en el espíritu, Mateo 27:3 al 5 De tal forma que aún a pesar de la escasa justicia que continuamente vivimos todos sobre la Tierra, Jesús nos ayuda a cumplir nuestras responsabilidades a sabiendas de las preferencias que se le tiene a la gente rica, y cumplir así de alguna manera con el sistema que imperaba y que desgraciadamente sigue imperando en nuestros días, me refiero a la falta de igualdad y equitatividad.
Imagino que con Natanael pasó algo similar a lo de Judas, al parecer creyó que a través de un acto semejante podía disfrazar su enorme error. Cómo? Pues tratando de que por medio de esa breve predicación además de efectiva, pudiera según él - ENCUBRIR SU ABERRANTE FALLA, es decir - Parece ser que el Nata seguía empeñado en no reconocer que haber ordenado matar a esos perros, fue algo NO de Dios; es más... Juraría que el Natanael tiene cierta semejanza muy parecida a la del Judas - es decir - Fue llamado por Jesús; no obstante edificó sobre sus propias ideas, o sea, sobre conceptos extraños y no sobre los de Dios. Al menos Judas tuvo remordimiento cuando devolvió las 30 monedas de plata, a diferencia del Nata que no se inmutó por haber mandado estrangular a los perros, y menos se dolió al haber dado semejante orden. Los grandes eruditos que quizá estén leyéndome ( si es que de pura miércoles lo hacen ) Seguramente dirán: ¿Y éste quién se cree para comparar a Jesús con un perro? Es obvio que los sentimientos encontrados al haber conspirado en la muerte de un gran hombre, no serán nunca igual a los que se puedan sentir por matar a un triste perro, estoy de acuerdo con eso, pero...
Es necesario contemplar algo muy importante... Dios en un principio dijo que SEÑOREÁRAMOS sobre los animales, no que los torturásemos. Al menos por haber sido creados antes que nosotros, deberíamos tenerles respeto y aprender a convivir con ellos. Volviendo al punto ¿Si alcanzamos a ver la diferencia? Porque señorear no significa : "Hago de ti lo que se me venga en gana, al fin y al cabo que soy tu dueño". No. No es así. Señorear significa algo completamente distinto a lo anterior dicho, porqué su connotación al menos en el hebreo, abarca más que el simple hecho de gobernar o de ser simplemente un dictador. Señorear es educar por principio de cuentas, es igualdad e imparcialidad, es humanidad así como de piedad, en una palabra ¡Es responsabilidad! Es también saber dar el golpe definitivo para privar de la vida a un ser vivo cuando sea indefectiblemente necesario; aunque creo que lo último dicho, ya no corresponde a nosotros llevarlo a cabo, Dios es el único que puede tomar esa decisión. Yo espero que nunca te obliguen hacer algo semejante.
Independientemente de que haya razas más agresivas, considero que las únicas criaturas que han evolucionado lo suficiente como para transmitir el amor puro y sincero: Son los perros. Tengo tantas ganas de despertar y ya no pensar más en mi crimen. De despertar y no ver decenas de casos de perros maltratados, torturados, humillados, abandonados, en adopción, en antirrábicos, asesinados. De despertar, salir y no ver más en la esquina de mi casa ( que para mi mala suerte es el mercado municipal ): a los perros comiendo basura, mientras que son corridos a palos, con un cuchillo, agua hirviendo, o con lo que sea, por la gente. De despertar y no tener que molestar y mendigar más, que me ayuden con tortillas para mis tres perritos, que ya no tenga que pedir préstamos para darles de comer, y que los demás perros de allá afuera se hayan ido ya en adopción a una buena familia responsable, que compartirá los años que le queden de vida con su nuevo integrante, y que sea tratado como tal. De despertar y saber que el Presidente o la Presidenta de la República se ha pronunciado a favor de los animales, y que ha presentado una iniciativa de ley donde se proponga tipificar como delito federal, y grave, el maltrato a los animales. Prohibir en todo el país las corridas de Toros, las peleas de Gallos y de Perros. Construir clínicas veterinarias gratuitas, y por supuesto, desaparecer los malditos y odiosos antirrábicos, y mejor convertirlos en albergues temporales, manejados por verdaderos animalistas. Sobre todo, hacer que, por decreto, las campañas de esterilización gratuitas sean de manera constante, permanente y obligatoria.
Quiero despertar y ver que los vecinos ya no
tienen más a sus perros o gatos amarrados, asoleados, encerrados, encadenados, en azoteas o en
huertas. Que no los golpean cuando regresan enojados, decepcionados,
derrotados, fracasados, frustrados o borrachos. Despertarme sin
miedo a que me digan que en tal lugar hay un perro
que sufre maltrato o que está herido de muerte, viejo o enfermo. De despertarme y que la gente ya no me vea como el “Maníaco” de los
perros, sino que mi semilla haya germinado, y se hayan contagiado de mi
demencia. De despertarme y ya no sentirme triste, desolado, deprimido, cansado, con esa oscuridad que siempre me atrapa. De dormir bien y de ya no tener pesadillas por las noches, de soñar
siempre lo mismo: Perros sufriendo, asesinados, huyendo, y yo entre
ellos tratando de salvarlos. De que los seres humanos sientan
piedad, ternura, compasión y misericordia para los animales. De que si no los
ayudan al menos que no los golpeen, porque bastante sufren ya. De
que los que “alaban y adoran a Dios” dejen de patear perros al salir de su iglesia, porque estos están en la entrada de su templo. De ya
no encontrar cachorros “tirados” a las puertas de alguna casa, ni en los
basureros. De que ya no existan perturbados e inhumanos que estén martirizando a los caninos.De eso y tantas cosas más tengo ganas,
pero no hay más... Sólo soy una simple nena quejumbrosa y arrepentida, es decir, un triste iluso que únicamente sueña con
un Mundo mejor para todos los animales. Tal vez todavía no lo entiendan, amigos lectores, pero siento que Uds. son muy importantes, como lo es todo aquello que tiene vida. La vida no se debe arrebatar, la vida es un don precioso, nadie tiene derecho a matar ni maltratar a los perros.
Por eso los debemos proteger y ayudar lo más que se pueda. Nuestra humanidad debería con mayor frecuencia proyectarse en el espejo de estos símbolos de la lealtad, esperando encontrar alguna vez el sentido de las cosas. No busques a Dios sólo en la iglesia; búscalo tambien en la mirada de un animal hambriento, que está pidiendo a gritos que le des un plato de comida. Búscalo debajo de los puentes, donde regularmente están abandonados, suplicando una ayuda. En las banquetas, donde están discapacitados, caminan o se arrastran viviendo un día a la vez. "Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme" ( Mateo 25:35-36 ). Son más nobles las manos que dan, que los labios que rezan u oran. En la red invisible del equilibrio natural, los perros son igual de importantes. Más importantes de lo que puedan ustedes imaginar. Cada criatura, inclusive la más pequeña, tiene un papel específico. La naturaleza no hace nada al azar. Cada forma de vida tiene un sentido, un propósito, una contribución. Ser amables con estas hermosas criaturas es un acto poderoso. Les Invito a reflexionar sobre el lenguaje que usamos cada que nos dirigimos a ellos: no son asquerosos, ni inútiles. Son más bien, parte de este mundo, exactamente igual que nosotros. A veces, los mayores ejemplos de amor y valentía no vienen de los humanos, sino de aquellos que sólo saben dar sin pedir nada a cambio.
PARA YA IR CONCLUYENDO...
Más de una vez me han dicho que mi casa huele a Perro, y yo les pregunto: ¿Saben a qué huele un perro?.. Huele a gratitud, lealtad, nobleza, cariño, amor puro e incondicional. Y, a pesar de todo por lo que han pasado, no huelen a resentimiento. Así que, me siento muy bendecido de que mi casa huela a perro. De hecho, cuando yo muera quiero que me entierren junto con mis perros. No me importaría nada!! Sólo quiero estar con ellos. Son los únicos que me han querido fiel e incondicionalmente, que siempre han estado ahí para mí.. sin pedir nada a cambio. No hay amor más puro que el de un perro. Es un vínculo que va más allá de la vida. Quiero estar con ellos, porque con ellos conocí el auténtico y genuino amor. No me avergüenza mostrar que amo a mis perros, me da vergüenza pertenecer a una especie que los lastima sin piedad. Es difícil para muchas personas entender que los perros son un obsequio para la humanidad. Y los gringos siempre bromeando con que "Perro" se escribe 'Dios' al revés. Creo que al menos deberían considerar eso. Es decir, que tal vez podrían ser un poder superior bajando del Cielo, para ver qué tan bien los cuidamos y que clase de gente somos con ellos. ¿Sabían que los perros son mencionados en la Biblia cuarenta y cuatro veces. Treinta y cinco en el Antiguo Testamento y 9 en el Nuevo Testamento? Cierto que el Akita, el Samoyedo, el Alaskan y el Lobo siberiano fueron domesticados para ayudar al ser humano a sobrevivir en climas extremadamente fríos. Pero los perros nos enseñan a amar sin reservas ni condiciones. Ahora bien, la pregunta que debemos hacernos... Es si el alma de un Perro puede ser valorada como la de un hombre o una mujer. Es tan simple como decir un: Sí, o un: No. Conozco la respuesta a ello, y a mis errores también. Aunque a veces quisiera saber porqué sacrifican a un perro por morder a una niña y no a un hombre por violarla. Así que dejo que cada uno de ustedes respondan a esas dos preguntas en su interior. Soy un vago ex-drogadicto, pero a pesar de ello, estoy consciente de que lo que hice no estuvo nada bien a los ojos de Dios. Por eso soy culpable, y estoy listo para enfrentar cualquier castigo que mi Creador considere adecuado.
Por eso los debemos proteger y ayudar lo más que se pueda. Nuestra humanidad debería con mayor frecuencia proyectarse en el espejo de estos símbolos de la lealtad, esperando encontrar alguna vez el sentido de las cosas. No busques a Dios sólo en la iglesia; búscalo tambien en la mirada de un animal hambriento, que está pidiendo a gritos que le des un plato de comida. Búscalo debajo de los puentes, donde regularmente están abandonados, suplicando una ayuda. En las banquetas, donde están discapacitados, caminan o se arrastran viviendo un día a la vez. "Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme" ( Mateo 25:35-36 ). Son más nobles las manos que dan, que los labios que rezan u oran. En la red invisible del equilibrio natural, los perros son igual de importantes. Más importantes de lo que puedan ustedes imaginar. Cada criatura, inclusive la más pequeña, tiene un papel específico. La naturaleza no hace nada al azar. Cada forma de vida tiene un sentido, un propósito, una contribución. Ser amables con estas hermosas criaturas es un acto poderoso. Les Invito a reflexionar sobre el lenguaje que usamos cada que nos dirigimos a ellos: no son asquerosos, ni inútiles. Son más bien, parte de este mundo, exactamente igual que nosotros. A veces, los mayores ejemplos de amor y valentía no vienen de los humanos, sino de aquellos que sólo saben dar sin pedir nada a cambio.
PARA YA IR CONCLUYENDO...
Más de una vez me han dicho que mi casa huele a Perro, y yo les pregunto: ¿Saben a qué huele un perro?.. Huele a gratitud, lealtad, nobleza, cariño, amor puro e incondicional. Y, a pesar de todo por lo que han pasado, no huelen a resentimiento. Así que, me siento muy bendecido de que mi casa huela a perro. De hecho, cuando yo muera quiero que me entierren junto con mis perros. No me importaría nada!! Sólo quiero estar con ellos. Son los únicos que me han querido fiel e incondicionalmente, que siempre han estado ahí para mí.. sin pedir nada a cambio. No hay amor más puro que el de un perro. Es un vínculo que va más allá de la vida. Quiero estar con ellos, porque con ellos conocí el auténtico y genuino amor. No me avergüenza mostrar que amo a mis perros, me da vergüenza pertenecer a una especie que los lastima sin piedad. Es difícil para muchas personas entender que los perros son un obsequio para la humanidad. Y los gringos siempre bromeando con que "Perro" se escribe 'Dios' al revés. Creo que al menos deberían considerar eso. Es decir, que tal vez podrían ser un poder superior bajando del Cielo, para ver qué tan bien los cuidamos y que clase de gente somos con ellos. ¿Sabían que los perros son mencionados en la Biblia cuarenta y cuatro veces. Treinta y cinco en el Antiguo Testamento y 9 en el Nuevo Testamento? Cierto que el Akita, el Samoyedo, el Alaskan y el Lobo siberiano fueron domesticados para ayudar al ser humano a sobrevivir en climas extremadamente fríos. Pero los perros nos enseñan a amar sin reservas ni condiciones. Ahora bien, la pregunta que debemos hacernos... Es si el alma de un Perro puede ser valorada como la de un hombre o una mujer. Es tan simple como decir un: Sí, o un: No. Conozco la respuesta a ello, y a mis errores también. Aunque a veces quisiera saber porqué sacrifican a un perro por morder a una niña y no a un hombre por violarla. Así que dejo que cada uno de ustedes respondan a esas dos preguntas en su interior. Soy un vago ex-drogadicto, pero a pesar de ello, estoy consciente de que lo que hice no estuvo nada bien a los ojos de Dios. Por eso soy culpable, y estoy listo para enfrentar cualquier castigo que mi Creador considere adecuado.
Por otro lado, cuando la mala dirección doctrinal está por los suelos además de tener una escasa legitimidad teológica... Tanto en escuelas, monasterios, internados, iglesias, institutos Teológicos, o llámesele como quieran: Ocasionará severos trastornos a la mente del individuo, tergiversando las Sagradas Escrituras y cayendo regularmente en errores y equivocadas exégesis. Por consecuencia también se promoverán los desordenes de lectura y malinterpretación Bíblica, además de un notable y carente discernimiento. Una mala interpretación conduce a una mala aplicación. Si interpretas mal, mal aplicarás a tu vida. Hace 19 años conocí a un hombre de incomparable crueldad. Pensé que podría beneficiarme. No lo sé. Pero imagino que su estado mental ha de seguir siendo tan pésimo como el mío, desde el día que lo conocí.
Hay quien me ha dicho que dicha experiencia me sirvió, incluso varios me aseguran que lo sucedido en ese lugar, mejoró de algún modo mi funcionamiento en el mundo. No puedo hablar por Natanael.
Tal vez haberlo conocido me ayudó, o tal vez no. Pero puedo hablar por mí, al haber presenciado el coraje del Nata. De su falta de humildad y de su poder en el arte de asesinar perros. Aprendí de eso ( quiera o no ): La dignidad de ser leal en algo en lo que crees. De aferrarse a ello por sobre todas las cosas. De creer, sin dudar, que cualquier acción que uno realice por cruel que ésta sea, te llevará a descubrir el verdadero interior de ti mismo. Aquella masacre terminó, y con ello quizá también perdí mi anhelado título en Teología, pero pude aprender otras cosas no menos importantes. Por ejemplo, he visto un brillo de fuego siniestro en los ojos de nosotros... Los seres humanos.
No
puedo decir si lo que hizo el Nata estuvo mal o bien, o si fue de parte
de Dios, que lo dudo, y que de hecho aún no lo sé con certeza, ¿Me
creerán? Sin embargo, les insto a que se pregunten qué tan honorable es presidir el abuso y el sufrimiento de los animales. Sabido es que el amor y el afecto que le damos a un animal es sin duda completamente distinto al amor que le podamos brindar a ciertas personas. Eso ya lo pude entender con claridad. Pero si no puedes querer a los
animales, es muy probable que tampoco puedas quererte a ti mismo, mucho menos a las personas.
Por cierto, ¿Alguna vez has notado que un Perro te observa en silencio mientras comes en la calle? ¿Alguna vez te has preguntado qué pasa por la mente de ellos? Los perros no tienen idea de por qué no pueden comer las cosas que tú estás comiendo, no saben que se necesita dinero para comprar comida; no saben que el humano que está observándolo en silencio no piensa en su hambre. Todo lo que puede hacer es quedarse ahí con la esperanza de que una pieza se caiga al piso sucio. ¿No es el hambre un instinto universal de todos los seres vivos? La verdadera grandeza se mide por cómo tratamos a quienes no pueden hablarnos. Ellos no piden mucho; sólo un poco de espacio, respeto, comida… y, sobre todo, bondad, un gesto amable, un refugio en la lluvia, un cuenco con agua, una caricia sincera. La bondad hacia los animales no es un acto pequeño. Es una forma de decirles: “Tú también importas. Tu vida vale.” Ser buenos con ellos no nos hace héroes. Nos hace humanos. Y en un mundo donde se necesita más amor, has que tu corazón sea un refugio para los que no pueden defenderse. Porque cada acto de compasión construye un mundo mejor, para ellos, y para todos. ABRE TU CORAZÓN. El día que alimentes a un perro callejero estarás alimentando también tu alma! Como custodios del planeta, es nuestra responsabilidad tratar a todas las especies con amabilidad, amor y misericordia. Es incomprensible que estos animales sufran a causa de la crueldad humana. Por favor, ayúdennos a detener esta terrible locura. La espiritualidad también se refleja en nuestros actos de compasión. Hoy, en lugar de que pases de filo por tu calle, detente un momento y trata de ayudar a quien no tiene voz. Alimentar a un ser indefenso, como lo es un perro, también es un acto de amor divino. Solamente por esta vez no des dinero en tu iglesia, Dios no necesita dinero. Mejor alimenta a un animalito indefenso. La vida no es justa, pero tú puedes serlo. Ahora bien, la parte más difícil de tener un perro no es lo que muchos creen. No es tener que levantarse temprano, aunque haga frío, aunque llueva, aunque tengas sueño, flojera o simplemente no tengas ganas. No es salir cada noche o cada mañana a entibiar su agua para que beba, cuando todo lo que deseas es sólo quedarte en el sofá. Tampoco es recoger las 246 cacas y pelos de cada rincón de la casa, ni de la ropa, ni barrer tres veces al día sabiendo que en una hora parecerá que nunca lo hiciste. No es gastar dinero en veterinarios, en croquetas o retazos de pollo, en juguetes que durarán apenas unos minutos. No es planificar tus vacaciones en función de si él puede venir o no. No es renunciar a ciertos planes, a ciertas invitaciones, porque donde tú vas, él no puede ir. Eso, aunque parezca mucho, no pesa. Más que rutina, se vuelve amor. La parte más difícil llega de a poco, como el atardecer que se filtra silencioso entre las cortinas. Es darte cuenta de que su energía ya no es la misma. Es notar que la pelota que antes ponchaba y perseguía sin cansarse, ahora queda a medio camino, y él te mira como diciendo "lo intenté." Es ver que el brillo en sus ojos sigue ahí, pero detrás se esconde un leve velo de cansancio. Es que sus pelos blancos ya no son sólo una anécdota graciosa: Son la señal de que el tiempo está haciendo su función. La parte más difícil es recordar al cachorro torpe que te mordía los cordones y se metía a la cocina a hacer un completo desorden, y mirarlo hoy, moviendo despacio la cola, con el cuerpo cansado pero el alma intacta. La parte más difícil es saber que para ti él fue una parte de tu vida, pero para él tú has sido toda la suya. Y entonces, sí, el corazón se encoge. Porque no estás preparado. Nunca lo estás. Porque el amor que te dio no tiene medida, y el silencio que deja será imposible de llenar. Y sin embargo, volverías a elegirlo una y mil veces. Porque todo lo que dio, lo dio sin pedir nada a cambio. Tener un perro es aceptar que un día tu corazón se romperá, pero también es saber que, mientras late, ese corazón vivirá más lleno, más noble, más humano. Porque quien ha sido amado por un perro, ha conocido una forma de amor que no se olvida jamás. Por otro lado, desafortunadamente aún me aguijonea el alma aquella experiencia tan horrenda que de algún modo me marcó para toda la vida; y lo que es peor... Que aún siga yo creyendo que eso nos ayudó dizque a comprender la profundidad de los juicios divinos, ya que finalmente Natanael era una autoridad en aquel lugar, y el hecho de querer brincarse la autoridad, implica rebelión, ¿O tal vez estoy exagerando? Como sea, algunas veces he llegado a estar casi convencido que tanto Dios y de igual modo nosotros, nos hemos equivocado rotundamente al haber creído que somos la única raza privilegiada en todo el universo, pero para ser sincero: Temo decir que los seres humanos somos los diablos aquí la tierra, y los animales las almas atormentadas. Porque: Chale, pobre perrita a la que yo maté... Unicamente vino a un Mundo donde lejos de hallar en nosotros una especie noble y compasiva, de un coeficiente supuestamente superior al suyo: Simplemente se encontró con un raza primitiva, macabra, malnacida, depravada y asesina.
EN RESUMEN :
Cuando tu olor desaparece, tu perro sabe que estás por volver. Es el vínculo invisible que lo hace esperarte cada día en la puerta. Sales de casa, cierras la puerta y no miras atrás. Pero él sí. Se queda quieto al principio, atento a cada sonido, a cada sombra que se mueve detrás de la ventana. No entiende la hora, no lee el reloj, no distingue entre “pronto” y “tarde.” Lo único que tiene es tu olor. Y mientras ese olor sigue presente en el ambiente, para él, sigues ahí. Por eso te espera. Por eso no se mueve. Por eso aguanta. Pero cuando tu aroma comienza a desvanecerse del aire, su cuerpo lo sabe. Y aunque no lo veas, algo dentro de él empieza a prepararse… Porque intuye que estás por volver. El sentido del olfato de los perros es cientos de veces más potente que el nuestro. Donde tú sólo percibes un perfume débil o un rastro imperceptible, ellos pueden oler emociones, cambios hormonales, enfermedades e incluso el paso del tiempo. Cada persona tiene un olor único, y para un perro, ese olor es identidad, seguridad y pertenencia. Es su forma de saber que formas parte de su manada. Y cuando sales, el aire sigue impregnado de ti. Pero poco a poco, molécula por molécula, tu presencia olfativa comienza a disiparse. Y él lo percibe. Varios estudios han demostrado que algunos perros son capaces de asociar la intensidad del olor con el paso del tiempo. No es que “sepan la hora,” pero han aprendido que, cuando tu olor baja a cierto nivel, tú sueles aparecer. Por eso algunos perros se levantan justo antes de que llegues, corren a la puerta sin razón aparente o se inquietan justo a la misma hora todos los días. No es magia. Es memoria química. Es vínculo sensorial. ¡¡Es amor convertido en espera!! Y esa espera no siempre es fácil. Para muchos perros, quedarse solos no es simplemente “estar sin ti.” Es una ausencia que pesa, que inquieta, que desordena. Pero hay algo en esa capacidad de percibirte incluso cuando no estás, que los calma. Como si tu olor fuera una promesa invisible de que vas a volver. Por eso, la próxima vez que lo veas corriendo hacia ti como si no te hubiera visto en años, aunque sólo hayan pasado minutos… Recuerda que no estaba midiendo el tiempo con la mente. Lo estaba sintiendo con el alma. Y si cada día te espera justo cuando estás por regresar, tal vez no sea porque te escucha… sino porque nunca dejó de oler tu presencia, y sabía, desde lo más profundo de su instinto, que ese momento estaba por llegar. Creo firmemente que cada perro merece tener un hogar, pero no todos los hogares merecen tener un perro. Generalmente los perros con o sin dueño buscan el contacto humano constantemente. Tendríamos entonces que ser más respetuosos y agradecidos con ellos; debe ser la única especie a la que aún le caemos bien. Indudablemente son estas extraordinarias criaturas las que pueden llenar espacios tan importantes en nuestro peregrinar por tan hostil, cruel y despectivo mundo. Su obediencia, su amistad, sus cariños, amor al igual que fidelidad son incondicionales. Mucho se ha escrito sobre la lealtad de los perros, pero lo que más me encanta de ellos, no es tanto su fidelidad hacia mí, sino su devoción por estar vivos. Ahora bien, gran parte de los libros, cómics e historias infantiles están consagradas a estos hermosos animales; de hecho, la totalidad de las culturas estudiadas por los antropólogos atesoran un bestiario real e imaginario que no sólo los caracteriza, sino que también los identifica. Los norteamericanos y de igual manera los centroamericanos no somos una excepción: el Lobo de Caperucita Roja, Rin Tin Tin, Gorge P. Dog, Snoopy, Tribilín, Lockjaw... quienes han resultado tan sólidamente consolidados en nuestra historia, así como en nuestra vida cotidiana. Por último, maltratar a los animales es demostrar cobardía e ignorancia. Un animal no puede defenderse, si tú estás disfrutando con el dolor, con la tortura, y te gusta ver cómo está sufriendo ese animal, entonces no eres un ser humano, eres un monstruo. Ahora bien, la palabra "animal" proviene del latín animalis, que a su vez deriva de ánima, que significa “alma”, “aliento vital” o “principio de vida.” En la filosofía clásica ( especialmente en el pensamiento de Aristóteles y más tarde en el latín medieval ): Tener “ánima” era lo que distinguía a los seres vivos de los objetos inanimados. Por eso, todos los seres que respiran, sienten y se mueven se consideraban “animales”, incluso nosotros, es decir, “seres con alma o vida.” De ahí nace también la palabra “animado” ( que tiene vida ) y su opuesto, “inanimado” ( sin vida ). Así que cuando decimos que un animal es un alma en la Tierra, no sólo es una frase poética, sino una verdad profunda y antigua. Cada ser que respira lleva dentro de sí ese “aliento vital” que merece ser respetado y valorado. En una palabra, ¡Los animales tienen alma! De lo que no estoy todavía seguro es de si la tenemos nosotros. A veces confundimos el arte: con la habilidad de dominar, de someter o de impresionar. Pero el arte verdadero no nace del dolor ni de la sangre; nace de la comprensión, del respeto por todo lo que respira y siente. Dejar vivir es un acto de belleza, un gesto de amor que eleva tanto al que lo ofrece como al que lo recibe. Porque cuando comprendamos que todo ser vivo tiene derecho a existir, habremos entendido que la vida misma es la obra maestra más perfecta. De nada te sirve creer en Dios, si eres cruel con las criaturas que él creó. Y en cuanto al enorme vacío que algunas personas hayan dejado en el corazón: Considero que lo más sano sería tratar de olvidar. Hay quien dice que nosotros salvamos perros., pero la verdad es que ellos nos salvan. Nos enseñan lealtad, paciencia y un tipo de amor que cambia nuestra vida para siempre. Ahora bien, si no pueden querer un perro como a un miembro de la familia, ¡Mejor no lo tengan!! Y menos lo críen. Por otro lado, se puede entender que los perros únicamente sirven para cuidar, ladrar y avisar en caso de cualquier peligro, pero tampoco seamos inconscientes dejándolos sin comer todo el día. Ellos, bien o mal, nos están aportando su trabajo de guardianes, ya sea en tu casa, terreno, taller, o tu negocio. Entonces, lo más humano que podemos hacer es dejarles por lo menos una comida digna en su charola, al menos una vez al día. ¡No seas ojete! Repitan más de ocho veces conmigo: No debo tener perros si en mi cerebro solamente hay insensatez. No debo tener ninguna otra clase de 🦝 animalitos, si no tengo espacio, si no tengo dinero, si no tengo amor por ellos, y menos si no soy responsable. Respecto a mi persona, y a mi prolongada estancia en aquel "Instituto teológico:" Debo reconocer públicamente y con toda la pena, que caí en el fariseísmo. Se podría decir que me pasó casi lo mismo que al apóstol Pedro cuando lo exhortó Saulo; aunque mi caso, fue algo así... como dicen ustedes los fresas: ¡Más cañón!
HAY QUE RECORDAR QUE DIOS LES DIO VIDA A TODOS LOS ANIMALES. ¿TENEMOS ACASO DERECHO DE TRATARLOS MAL?
Por cierto, ¿Alguna vez has notado que un Perro te observa en silencio mientras comes en la calle? ¿Alguna vez te has preguntado qué pasa por la mente de ellos? Los perros no tienen idea de por qué no pueden comer las cosas que tú estás comiendo, no saben que se necesita dinero para comprar comida; no saben que el humano que está observándolo en silencio no piensa en su hambre. Todo lo que puede hacer es quedarse ahí con la esperanza de que una pieza se caiga al piso sucio. ¿No es el hambre un instinto universal de todos los seres vivos? La verdadera grandeza se mide por cómo tratamos a quienes no pueden hablarnos. Ellos no piden mucho; sólo un poco de espacio, respeto, comida… y, sobre todo, bondad, un gesto amable, un refugio en la lluvia, un cuenco con agua, una caricia sincera. La bondad hacia los animales no es un acto pequeño. Es una forma de decirles: “Tú también importas. Tu vida vale.” Ser buenos con ellos no nos hace héroes. Nos hace humanos. Y en un mundo donde se necesita más amor, has que tu corazón sea un refugio para los que no pueden defenderse. Porque cada acto de compasión construye un mundo mejor, para ellos, y para todos. ABRE TU CORAZÓN. El día que alimentes a un perro callejero estarás alimentando también tu alma! Como custodios del planeta, es nuestra responsabilidad tratar a todas las especies con amabilidad, amor y misericordia. Es incomprensible que estos animales sufran a causa de la crueldad humana. Por favor, ayúdennos a detener esta terrible locura. La espiritualidad también se refleja en nuestros actos de compasión. Hoy, en lugar de que pases de filo por tu calle, detente un momento y trata de ayudar a quien no tiene voz. Alimentar a un ser indefenso, como lo es un perro, también es un acto de amor divino. Solamente por esta vez no des dinero en tu iglesia, Dios no necesita dinero. Mejor alimenta a un animalito indefenso. La vida no es justa, pero tú puedes serlo. Ahora bien, la parte más difícil de tener un perro no es lo que muchos creen. No es tener que levantarse temprano, aunque haga frío, aunque llueva, aunque tengas sueño, flojera o simplemente no tengas ganas. No es salir cada noche o cada mañana a entibiar su agua para que beba, cuando todo lo que deseas es sólo quedarte en el sofá. Tampoco es recoger las 246 cacas y pelos de cada rincón de la casa, ni de la ropa, ni barrer tres veces al día sabiendo que en una hora parecerá que nunca lo hiciste. No es gastar dinero en veterinarios, en croquetas o retazos de pollo, en juguetes que durarán apenas unos minutos. No es planificar tus vacaciones en función de si él puede venir o no. No es renunciar a ciertos planes, a ciertas invitaciones, porque donde tú vas, él no puede ir. Eso, aunque parezca mucho, no pesa. Más que rutina, se vuelve amor. La parte más difícil llega de a poco, como el atardecer que se filtra silencioso entre las cortinas. Es darte cuenta de que su energía ya no es la misma. Es notar que la pelota que antes ponchaba y perseguía sin cansarse, ahora queda a medio camino, y él te mira como diciendo "lo intenté." Es ver que el brillo en sus ojos sigue ahí, pero detrás se esconde un leve velo de cansancio. Es que sus pelos blancos ya no son sólo una anécdota graciosa: Son la señal de que el tiempo está haciendo su función. La parte más difícil es recordar al cachorro torpe que te mordía los cordones y se metía a la cocina a hacer un completo desorden, y mirarlo hoy, moviendo despacio la cola, con el cuerpo cansado pero el alma intacta. La parte más difícil es saber que para ti él fue una parte de tu vida, pero para él tú has sido toda la suya. Y entonces, sí, el corazón se encoge. Porque no estás preparado. Nunca lo estás. Porque el amor que te dio no tiene medida, y el silencio que deja será imposible de llenar. Y sin embargo, volverías a elegirlo una y mil veces. Porque todo lo que dio, lo dio sin pedir nada a cambio. Tener un perro es aceptar que un día tu corazón se romperá, pero también es saber que, mientras late, ese corazón vivirá más lleno, más noble, más humano. Porque quien ha sido amado por un perro, ha conocido una forma de amor que no se olvida jamás. Por otro lado, desafortunadamente aún me aguijonea el alma aquella experiencia tan horrenda que de algún modo me marcó para toda la vida; y lo que es peor... Que aún siga yo creyendo que eso nos ayudó dizque a comprender la profundidad de los juicios divinos, ya que finalmente Natanael era una autoridad en aquel lugar, y el hecho de querer brincarse la autoridad, implica rebelión, ¿O tal vez estoy exagerando? Como sea, algunas veces he llegado a estar casi convencido que tanto Dios y de igual modo nosotros, nos hemos equivocado rotundamente al haber creído que somos la única raza privilegiada en todo el universo, pero para ser sincero: Temo decir que los seres humanos somos los diablos aquí la tierra, y los animales las almas atormentadas. Porque: Chale, pobre perrita a la que yo maté... Unicamente vino a un Mundo donde lejos de hallar en nosotros una especie noble y compasiva, de un coeficiente supuestamente superior al suyo: Simplemente se encontró con un raza primitiva, macabra, malnacida, depravada y asesina.
EN RESUMEN :
Cuando tu olor desaparece, tu perro sabe que estás por volver. Es el vínculo invisible que lo hace esperarte cada día en la puerta. Sales de casa, cierras la puerta y no miras atrás. Pero él sí. Se queda quieto al principio, atento a cada sonido, a cada sombra que se mueve detrás de la ventana. No entiende la hora, no lee el reloj, no distingue entre “pronto” y “tarde.” Lo único que tiene es tu olor. Y mientras ese olor sigue presente en el ambiente, para él, sigues ahí. Por eso te espera. Por eso no se mueve. Por eso aguanta. Pero cuando tu aroma comienza a desvanecerse del aire, su cuerpo lo sabe. Y aunque no lo veas, algo dentro de él empieza a prepararse… Porque intuye que estás por volver. El sentido del olfato de los perros es cientos de veces más potente que el nuestro. Donde tú sólo percibes un perfume débil o un rastro imperceptible, ellos pueden oler emociones, cambios hormonales, enfermedades e incluso el paso del tiempo. Cada persona tiene un olor único, y para un perro, ese olor es identidad, seguridad y pertenencia. Es su forma de saber que formas parte de su manada. Y cuando sales, el aire sigue impregnado de ti. Pero poco a poco, molécula por molécula, tu presencia olfativa comienza a disiparse. Y él lo percibe. Varios estudios han demostrado que algunos perros son capaces de asociar la intensidad del olor con el paso del tiempo. No es que “sepan la hora,” pero han aprendido que, cuando tu olor baja a cierto nivel, tú sueles aparecer. Por eso algunos perros se levantan justo antes de que llegues, corren a la puerta sin razón aparente o se inquietan justo a la misma hora todos los días. No es magia. Es memoria química. Es vínculo sensorial. ¡¡Es amor convertido en espera!! Y esa espera no siempre es fácil. Para muchos perros, quedarse solos no es simplemente “estar sin ti.” Es una ausencia que pesa, que inquieta, que desordena. Pero hay algo en esa capacidad de percibirte incluso cuando no estás, que los calma. Como si tu olor fuera una promesa invisible de que vas a volver. Por eso, la próxima vez que lo veas corriendo hacia ti como si no te hubiera visto en años, aunque sólo hayan pasado minutos… Recuerda que no estaba midiendo el tiempo con la mente. Lo estaba sintiendo con el alma. Y si cada día te espera justo cuando estás por regresar, tal vez no sea porque te escucha… sino porque nunca dejó de oler tu presencia, y sabía, desde lo más profundo de su instinto, que ese momento estaba por llegar. Creo firmemente que cada perro merece tener un hogar, pero no todos los hogares merecen tener un perro. Generalmente los perros con o sin dueño buscan el contacto humano constantemente. Tendríamos entonces que ser más respetuosos y agradecidos con ellos; debe ser la única especie a la que aún le caemos bien. Indudablemente son estas extraordinarias criaturas las que pueden llenar espacios tan importantes en nuestro peregrinar por tan hostil, cruel y despectivo mundo. Su obediencia, su amistad, sus cariños, amor al igual que fidelidad son incondicionales. Mucho se ha escrito sobre la lealtad de los perros, pero lo que más me encanta de ellos, no es tanto su fidelidad hacia mí, sino su devoción por estar vivos. Ahora bien, gran parte de los libros, cómics e historias infantiles están consagradas a estos hermosos animales; de hecho, la totalidad de las culturas estudiadas por los antropólogos atesoran un bestiario real e imaginario que no sólo los caracteriza, sino que también los identifica. Los norteamericanos y de igual manera los centroamericanos no somos una excepción: el Lobo de Caperucita Roja, Rin Tin Tin, Gorge P. Dog, Snoopy, Tribilín, Lockjaw... quienes han resultado tan sólidamente consolidados en nuestra historia, así como en nuestra vida cotidiana. Por último, maltratar a los animales es demostrar cobardía e ignorancia. Un animal no puede defenderse, si tú estás disfrutando con el dolor, con la tortura, y te gusta ver cómo está sufriendo ese animal, entonces no eres un ser humano, eres un monstruo. Ahora bien, la palabra "animal" proviene del latín animalis, que a su vez deriva de ánima, que significa “alma”, “aliento vital” o “principio de vida.” En la filosofía clásica ( especialmente en el pensamiento de Aristóteles y más tarde en el latín medieval ): Tener “ánima” era lo que distinguía a los seres vivos de los objetos inanimados. Por eso, todos los seres que respiran, sienten y se mueven se consideraban “animales”, incluso nosotros, es decir, “seres con alma o vida.” De ahí nace también la palabra “animado” ( que tiene vida ) y su opuesto, “inanimado” ( sin vida ). Así que cuando decimos que un animal es un alma en la Tierra, no sólo es una frase poética, sino una verdad profunda y antigua. Cada ser que respira lleva dentro de sí ese “aliento vital” que merece ser respetado y valorado. En una palabra, ¡Los animales tienen alma! De lo que no estoy todavía seguro es de si la tenemos nosotros. A veces confundimos el arte: con la habilidad de dominar, de someter o de impresionar. Pero el arte verdadero no nace del dolor ni de la sangre; nace de la comprensión, del respeto por todo lo que respira y siente. Dejar vivir es un acto de belleza, un gesto de amor que eleva tanto al que lo ofrece como al que lo recibe. Porque cuando comprendamos que todo ser vivo tiene derecho a existir, habremos entendido que la vida misma es la obra maestra más perfecta. De nada te sirve creer en Dios, si eres cruel con las criaturas que él creó. Y en cuanto al enorme vacío que algunas personas hayan dejado en el corazón: Considero que lo más sano sería tratar de olvidar. Hay quien dice que nosotros salvamos perros., pero la verdad es que ellos nos salvan. Nos enseñan lealtad, paciencia y un tipo de amor que cambia nuestra vida para siempre. Ahora bien, si no pueden querer un perro como a un miembro de la familia, ¡Mejor no lo tengan!! Y menos lo críen. Por otro lado, se puede entender que los perros únicamente sirven para cuidar, ladrar y avisar en caso de cualquier peligro, pero tampoco seamos inconscientes dejándolos sin comer todo el día. Ellos, bien o mal, nos están aportando su trabajo de guardianes, ya sea en tu casa, terreno, taller, o tu negocio. Entonces, lo más humano que podemos hacer es dejarles por lo menos una comida digna en su charola, al menos una vez al día. ¡No seas ojete! Repitan más de ocho veces conmigo: No debo tener perros si en mi cerebro solamente hay insensatez. No debo tener ninguna otra clase de 🦝 animalitos, si no tengo espacio, si no tengo dinero, si no tengo amor por ellos, y menos si no soy responsable. Respecto a mi persona, y a mi prolongada estancia en aquel "Instituto teológico:" Debo reconocer públicamente y con toda la pena, que caí en el fariseísmo. Se podría decir que me pasó casi lo mismo que al apóstol Pedro cuando lo exhortó Saulo; aunque mi caso, fue algo así... como dicen ustedes los fresas: ¡Más cañón!
HAY QUE RECORDAR QUE DIOS LES DIO VIDA A TODOS LOS ANIMALES. ¿TENEMOS ACASO DERECHO DE TRATARLOS MAL?





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