martes, 7 de agosto de 2012

INTRODUCCION





  Me disculpo por un momento si he de parecer algo menos que un criticón. En verdad no es mi estilo, sólo quiero ser realista; en sí no es nada personal. Quizá únicamente sea yo uno de tantos sujetos acomplejados con estrictos complejos de inferioridad. O todo lo contrario... Tal vez haya un rebelde que reside profundamente en mi alma; ¡eso sí!: un rebelde, pero con causa.
  Retomando el asunto: los versos que vayas apreciando a lo largo de estas lecturas, les di por titulo Salmos codificados; no obstante, bien sabemos que únicamente existen unos Salmos, estos se encuentran en las Sagradas Escrituras, algunos de ellos los escribió el rey David junto a otros pocos salmistas, incluyendo su hijo.  Mis escritos los denominé así, nada más como eslabón para que pudieran acceder a mi Blog. Algunos dirán.. Qué travieso soy; solamente espero que Dios no me jale de las orejas si es que algún día deba yo estar en su presencia.  Es obvio que dichos Salmos alternativos no aparecen de forma visible en la Biblia, pero irrefutablemente, por fe, están ahí.  ¿Escondidos?  sí.  ¿Secretos? de igual modo. Por lo que hay que recordar que nada hay oculto que no pueda ser manifestado  Lucas 12:2   Pudiera parecer todo esto una perdida de tiempo, incluso si tú quieres... hasta un fraude. Bien me lo han dicho más de una vez mis hermanos: "Necesitas estar bien metido en todo este asunto para a lo menos darte una pequeña idea.  De ninguna manera pretendo substituir o añadir algo más a la lectura Bíblica; sin embargo, puede resultar interesante descubrir otras perspectivas de estudio.  Por otro lado es probable también que cuando alguien lea mis escritos, posiblemente piense y diga :
 ¡Caramba... nunca en mi vida hubiese llegado a creer que la ociosidad pudiera ser tan creativa y fantástica!  Yo respetaría su opinión, pero desde luego que eso no va a condicionarme y mucho menos a limitarme.
  El sistema que elaboro no es nada fuera del otro mundo; de hecho, es muy sencillo y hasta un tanto primitivo, además de ser poco ortodoxo, por lo que no dudo que algunos eruditos estén desarrollando otras maneras de conocer las Escrituras; por supuesto usando material más moderno y costoso, que sea acorde a sus exigencias teológicas y obviamente motiven a un estudio más profundo y empírico.  Pero la mayoría de esas personas "estudiosas" sólo provocarán que te hagas en los pantalones del miedo, presagiándote finales trágicos y cataclísmicos, llegando a convertirse en unas auténticas aves de mal agüero. Afortunadamente por eso tenemos el libro de Apocalipsis, sabemos ya de antemano lo que le pasará al mundo, mismo que irá de mal en peor,  es decir -  Ya todo esta escrito. ¿Para qué entonces le rascamos al asunto queriendo amedrentar a la gente? Relájate... Cuando era más joven, también me convertí en víctima del pensamiento catastrófico. Todo lo que me salía mal, ya era para mí, como "el fin del mundo." Pero a medida que iba creciendo, aprendí a detenerme y decir: "Oye, mi niño, ¡cálmate!"... Mañana habrá sol.  La palabra de Dios no se vale del miedo sino del amor para poder así ganar adeptos; el saber que todo lo que hagamos recibirá su recompensa, nada tiene que ver con asustarse, es mas bien comprometerse; finalmente quien no decida obedecer a Dios... no tendrá por que asustarse de las consecuencias. o sí?
 Ha sido de un gran interés descubrir acontecimientos pasados y actuales, por lo que casualmente se descubrieron nombres de personajes que de algún modo fueron trascendentes en el transcurso de la historia, apareciendo codificados en las Escrituras, tales como William Shekespeare, Louis Pasteur, Elizabeth Kenny, Carlos Finlay, Albert Einstein, Mickey Mouse, sólo por mencionar algunos.  Y esto debería ser de gran interés sobre todo para aquellos que rechazan la autenticidad de la Biblia.  Recuerda nuevamente que desde el punto de vista como desees estudiar las Escrituras: me temo que sales bailando las calmadas; digo... Solamente en el dado caso que te quieras poner sabroso tratando de refutar lo que al fin y al cabo todos sabemos, que la neta del planeta... la Biblia es la verdad, que siempre te va a confrontar de manera personal, ¡y bien gacho, eh! Así es de que no le buigas, ni le busques ruido al chicharrón, y menos se te ocurra hacerla de emoción, o me cae que... ya verás.
  Entrando en materia: los métodos que uso son muy sencillos y fáciles de llevarlos a la práctica, de manera que al ejercitarlos se puedan aplicar por consecuencia otros sistemas más chipocludos.
  La clave está en ir tomando la primera letra de cada palabra, posteriormente ir apartándolas, de modo que se determine toda una frase compuesta de iniciales ya sea de dos, tres, cuatro, o las que vayan haciendo falta para formular dicha palabra que estamos queriendo estructurar, ejemplo -
  Ezequiel 40:16   Y HABÍA VENTANAS ESTRECHAS EN LAS CÁMARAS Y EN SUS PORTALES POR DENTRO DE LA PUERTA.   Había  ( H )   Ventanas ( V )   Estrechas  ( E )  
en las cámaras ( C )
  La palabra que se manifestó fue HVEC.  Y partiendo de ahí es donde empieza mi estudio tratando primeramente de relacionarla con alguna otra en particular que corresponda a las Escrituras, de no ser así... entonces empiezo a buscar de una fuente secular que me lleve a encontrar otra palabra que tenga semejanza y que desde luego corresponda a las iniciales. Luego de tener ya la frase prosigo a colocarle las letras restantes que complementen la expresión, para darle así forma y cohesión a la palabra, es decir, que tenga un significado para empezar.
  Cabe mencionar que no en todos los casos será necesario estructurar la frase encontrada, ya que algunas palabras son identificadas al momento, que debido a lo fácil de su comprensión ( no habrá necesidad de modificarla ). A grandes rasgos lo que llevo a cabo con las frases es irlas encadenando conforme a la secuencia en que se va leyendo el capítulo.  Evidentemente no en todos los casos se podrá comprender el Salmo al instante, de otra manera ya no seria un mensaje codificado, es decir - de momento la oración o el enunciado sólo serán palabras entrecortadas o frases sin sentido, por eso mismo termino primero el mensaje, luego lo estudio para después empezarlo a estructurar, esto con la idea de darle una mejor comprensión al salmo codificado, y desde luego respetando lo más que sea posible sus conceptos originales.  Básicamente lo que realizo no es la gran ciencia, pues lo que hago en la mayoría de los casos para darle sentido a la oración... es añadir tanto pronombres como de artículos y adverbios, además de algunas preposiciones, tales como:  el, las, los, las, un, una, unos, ellas, ellos, aquí, ahí, cerca, lejos, dentro, para, ante, contra, hacia, hasta, sobre, tras y Churin Churin Fun Flais.  Esto como lo dije anteriormente, será para establecer cohesión, sentido y entendimiento al pasaje de las Escrituras. A veces me pregunto cómo es que logro ver orden en medio de tanto caos gramatical, y la verdad es que el proceso es casi como un acto de fe creativa. Es decir, a la hora que me sumerjo en el texto sagrado, primero medito profundamente cada palabra. En algún momento, encuentro ese texto, verso o misterio que resume su espíritu y esencia. Si puedo visualizar la revelación en mi mente, el Salmo codificado está ya prácticamente terminado. Luego de eso estudio las almas de los personajes, analizándolos desde todos sus ángulos: en sus momentos de duda y en su absoluta quietud de fe. Esto hace que mi mente se acostumbre al ritmo interior de la criatura, para que cuando me siente frente a la página, el versículo vaya fluyendo lenta y naturalmente desde mi pluma, trayendo la forma y la sustancia del mensaje oculto, hacia una armonía perfecta y ecuánime. Una vez terminada esta preparación espiritual, como ya lo dije anteriormente... tomo el manuscrito, pongo los fundamentos conceptuales en mis notas preliminares, y luego aplico la prosa directamente. Así el mensaje emerge completo y definido por todo ese trabajo de reflexión anterior. Justo es ahí de donde proviene la frescura y la naturalidad del fluir en las ideas de estos, mis códigos. Presto mucha atención a la cadencia de las palabras y a la fuerza que hay de cada argumento. En un texto, sobre todo siendo bíblico, es esencial que el mensaje esté vivo y en movimiento. Por lo tanto, cada palabra debe estar empujando con ganas al lector hacia esa misma transformación. Ya con esa estructura emocional bien definida, paso enseguida a la parte técnica: teniendo un pasaje abordado que abarque por lo menos de 10 a 13 versículos, luego los acomodo en hileras verticales de siete, tomando de tres a cuatro iniciales por cada versículo según el orden que lo demande el párrafo Escritural. Casi al final voy formulando las palabras... sea de derecha a izquierda o viceversa de acuerdo como elija el pasaje que yo pretenda decodificar.  En la mayoría de los casos me quedo con el significado de cada palabra, a excepción de algunas frases como es el caso de la palabra Mesías, que al ser ya conocida cabría la posibilidad de no alterarla; y es que en la mayoría de los movimientos doctrinales dicho calificativo es identificado rápidamente.
  Parece un poco burdo el ejemplo; lo que trato de dar a entender es que hay ocasiones donde  casualmente se llegan a encontrar sinónimos alternos,  y así la frase no sea necesario cambiarla
 debido a lo fácil de su comprensión.  El objetivo que busco en sí, no es el de encontrar nada fuera de lo común, simplemente quiero conceptuar lo espiritual, y a partir de ahí es donde alcanzo yo a comprender con el debido respeto a Dios y a su Palabra:  los terrenos en los cuales temerariamente quiero andar.  Tampoco busco estar a la altura de ningún rábano, ¡ejem! que diga, rabino; es decir, am somrricks. Ya que por otro lado no quiero sentirme inferior, mucho menos superior a nadie; bien sabemos que Dios da a quien quiere y como quiere, ¿s'no?  También considero que no se trata de quién sepa más o menos, sino de que todo sea filtrado a la luz de la Biblia, para que eso tenga su debido respaldo y edifique al espíritu humano, pero primero honrando al Espíritu Santo ( claro está ).  ¿Semejanza? ¿Mera coincidencia?  No lo considero así, aunque quizá si esto llegara a presentárselo a alguien que ya tenga cierta especialidad o doctorado en Teología, de seguro terminará por arrojar al escusado todos estos estudios.
  No pretendo añadir cosas ajenas al asunto, pero sí deseo comprobarme a mí mismo y llegado el momento, poder convencerme con toda certeza que las Escrituras abarcan mucho más de lo que a simple vista hemos observado durante nuestra vida.  Platicarle esto a mis hermanos en la carne sería peor que ser enjuiciado en un tribunal, ya que para ellos sólo soy el Aarón-Merri, el tontuelo, el que camina como pingüino, el que sólo anhela ser Chopófles, al que "se le aloca" como dicen los Arenas; el enfermo mental, el endemoniado, o el narices de pelota, pues la gente se alborota al ver semejante narizota
¡NARIZOTA DE PELOTA!.. Y cuando te dicen una y otra vez que no sabes nada, que tu opinión no importa.  Cuando no es que ignoren tu presencia, aunque para ellos es como si no estuvieras ahí.  Cuando esa ha sido tu realidad tanto tiempo, es difícil no creerte que es verdad.  Entonces tomar la decisión de ignorar el concepto que los demás tengan de tí, puede que sea algo bastante arriesgado; y pocos, muy pocos lo llevan a cabo.



 Ahora analicemos el ejemplo de un Salmo codificado.  Vamos a suponer que las frases ya encontradas y previamente estructuradas se encuentran en éste orden siguiendo desde luego la continuidad del texto o capítulo que se esté investigando :


    Harsa - mago, vidente.   Cuauhctmk - lider azteca.   Hatát - terror, miedo.   Grillt - cadena

    Calkñr - calcañar.   Corazán - horno.   Helan - fortaleza.   Roega - clamor, lamento

     grad - grande.  Eneas - digno de elogio.   Etán - firmeza.   Ens - en su.   Triblacón - tribulación


   Ahora bien, si estudias el mensaje con detenimiento, se llega apreciar que se trata de un acontecimiento trascendente en la antigua historia de México,  y aún cuando todavía la oración o el enunciado está, digámoslo así -  Poco difícil de entender, intuitivamente uno va siendo humilde y accesible a lo aparentemente indescifrable, de modo que con esa actitud no sea tan difícil obsequiarnos a nosotros mismos la libertad, el gusto y la oportunidad de armar el mensaje con fe, y la firme convicción de no equivocarse.  Como un ejemplo, el Salmo codificado quedaría más o menos de esta manera :

 Aún sensato Cuauhtémoc se llenó de gran incertidumbre al ser encaminado en cadenas; sus calcañares llevados fueron al horno.  Y aunque fuerte en su dolor, su angustia era inmensa, siendo digno de admirar se mantuvo siempre firme en su tribulación.


 Nota 1 )   Admirar difiere mucho de adorar ( sólo como aclaración )
 Nota 2 )   lo términos tales como firmeza y fortaleza los modifiqué al tiempo pretérito respecto a la primera persona de quién se habla, luego de temor a cadenas, los verbos que apliqué, como se llenó y ser llevado, usé el modo del pasado participio ( si es que mi memoria aún no me falla en cuanto a mis años de secundaria )  Es que casi siempre me iba de pinta.















   

























No hay comentarios:

Publicar un comentario